Ben Goldberg    

El sonido de su clarinete ya se elevaba por los tejados de
Tzadik en los años 90 al frente del New Klezmer Trio, bautizado Ben
Golberg Trio desde Speech Comunication
(Tzadik, 2009), con Greg Cohen y Kenny Wollesen (ver vídeo), que a su vez
ha generado un cuarteto para Baal, entrega perteneciente a la serie El Libro de los Ángeles.

Por Jesús Gonzalo @noiself

La
productividad de Goldberg, la variedad y calidad de cada una de
las propuestas en las que participa (faltaría decir que el Tin Hat Trio es
ahora cuarteto debido a él, lo mismo que sucede con el Nice Guy Trio de Darren Johnston) lo convierten en el clarinetista del 
momento. Su
presencia resulta determinante en contextos tan distintos y extremos como los de temáticas judías con músicos afines a Tzadik o los más atrevidos y de enervación electrónica junto a Nels Cline o Junk
City
(con John Schott y Trevor Dunn). En todos ellos se da buena cuenta de la versatilidad de
este músico (situado entre la tradición del folklore y la atonalidad de Jimmy Giuffre)
y de un instrumento acústico querido tanto en los formatos de cámara como en los de conexiones con la música tradicional.

Desde el imaginativo Eight Phrases For Jefferson Rubin (2004) hasta el sorprendente sonido
fusión de Go Home (2009,
unión de folk, blues, rock, garage y jazz, grabado en su propio sello
discográfico Bag Production con un excepcional y atípico grupo: Ron Miles (tp),
Charlie Hunter (g) y Scott Amendola, bat), Goldberg fijó su atención en su
admirado Steve Lacy en The
door, The Hat, The Chair, The Fact
 (2006).
En él apenas cita dos temas originales del genial compositor y saxofonista
soprano sin caer en tópicos de estilo, el resto, en quinteto, en alusión al
propio de Lacy de la década de los 70 pero con saxo tenor, nos ofrece una
lectura tangencial. 

Afincado en California, no sorprende que se mantenga activo
con los músicos antes citados y en especial que forme parte del soberbio grupo
Myra Melford`s Be Bread (Cuong Vu, Brandon Ross, Stomu Takeishi y Matt Wilson)  o que haya constituido uno cuyo nombre,
School, supone un doble guiño a la universidad de Berkeley (donde reside) y a otro del propio
Lacy (The school days).

Ben Goldberg Quartet, Jamie Saft de espaldas al piano

Jaime Saft se suma a su actual
trío (antes citado) en una aportación significativa
dentro de un proyecto como The Book Of Angels que, en perspectiva, se verá como un fecundo nexo de unión entre
tradición y modernidad en el legado musical judío. El carácter cabalístico con el que se ha ido
desarrollando Masada tiene en este apartado una de las propuestas más cuidadas
de la enciclopédica Radical Jewish Culture. La incorporación del piano –hay una
intención acústica ejerciendo de pátina imperecedera y este instrumento está
muy presente en los últimos discos de estudio de Zorn- redimensiona el exigente
y trasversal planteamiento a tres con el que el clarinetista suma entregas a su
personal catálogo en Tzadik: desde el New Klezmer Trio hasta el rebautizado Ben
Goldberg para Speech Comunication
(2009).
Ahora bien, la exposición en
el cancionero reunido en Masada se caracterizaba
por una estructura formal -ajustada a unos principios de confrontación solista
y espacios líricos- que distan del mensaje inquisitivo y personalista que ha venido construyendo Goldberg en este sello. Al ser cuatro músicos se facilita la lectura sobre el molde, permitiendo que sea reconocible el
mensaje original y que éste se transforme. Saft puede actuar en cualquiera de
las propuestas imaginadas por el gurú de la vanguardia: de los sonidos surferos
al trash metal, del toque clásico al ágil fraseo jazzístico, de la exuberancia
al ruido. En cierto modo, su estilo desenfadado y elegante, ágil y suntuoso,
bluesy y atonal es una especie de contubernio de otros pianistas judíos,
empezando por Anthony Coleman, seguido por Uri Caine y matizado funcionalmente
por John Medeski
La combinación expresiva se inclina del lado de la
delineación melódica y la pulcritud tímbrica, antes en el detalle del perfil melódico que en el gesto forzado o excesivo, de una cierta contención que no invalida ni la efusividad ni una mirada incisiva. Saft aporta figuras de contrafuerte percusivo y bloques atonales,
las que pide el mensaje incisivo y abstracto del clarinete. Bajo y batería
participan de este discurso como expertos conocedores del cantoral del sumo
sacerdote Zorn. 

En resumen, un equilibrado y
exigente contraste entre tradición y modernidad. 

Ben Goldberg Orphic Machine (2012)

Ben Goldberg Trio – Live at Schlachthof Wels 5 de octubre de 2011. NEW YORK CITY