Experimental
por naturaleza

                                      Gallo & The Roosters                                                                                                                          
       Everything is whatever  
Achile
Succi
(cl), Gerhard Gschlöβl (tb), Danilo Gallo
(b), Zeno de Rossi (bat)Nave (Italia) 15, 16, 17 de mayo de 2011.
El Gallo Rojo Records 


Alrededor de la personalidad de Danilo
Gallo
, que no por casualidad se sitúa en el escenario como contrabajista y en
la mesa como fundador, se vertebran buena parte de los grupos que se gestan dentro
de este colectivo abierto y atípico situado (es una idea  figurada) entre el sindicalismo, el futurismo
y la carpa de circo. Lo que hace de Gallo & The Roosters un grupo señalado frente
a otros proyectos orbitales (Mickey Finn o Blonde Zeros)
es la fuerza gravitatoria que ejerce el planeta Gallo.

El Gallo Rojo:
vanguardia underground neoyorquina de los 80-90, folk, electrificación derivada del rock, música de cine y de cámara en perfecta e italiana simbiosis con el signo contemporáneo





Everything is Whatever (segundo trabajo tras Exploding Note Theory, que
venía marcado por la presencia de Gary Lucas)  presenta un material
más trabajado en su dimensión melódica y por ello repartida que en los
proyectos antes citados de Gallo, incluido uno de los más exigentes y
estructuralmente complejos como era ZWEI MAL DREI (We hope we understand),
firmado a medias con Pacorig. Aquí encontramos, muy evolucionadas y encaminadas
hacia la música de cámara en un léxico y un timbre que ya resultan reconocible,
las influencias (en los cortes Kosciunsko y kleber)
de contraste y tensión rítmicos entre funk-rock y una disposición polifónica
versátil, musculosa y afilada (el downtown jazz neoyorquino de ciertos grupos
que surgieron alrededor de la Knitting Factory como Pachora, Spanish Fly, Sex
Mob
o el mismo New & Used de Dave Douglas) y el legado del freejazz según
el enfoque, elaborado sobre el papel y otro formato, tanto del John Zorn de aquélla
época como del más cercana que nutría a la Italian Instabile Orchestra.
Danilo Gallo (en la foto) concibe un cuarteto sin piano
con los excelentes Achile Succi (cl) y Gerhard Gschlöβl (tb) en el frontline, músicos a los que
veíamos en Einfalt y ZWEI MAL DREI respectivamente, y cuyos
instrumentos, por gama cromática y articulación del fraseo, tejen una red
polifónica de recursos inagotables de expresión, entre el perfil refinado y
puntillista y la efusión gaseosa o lineal en los bordes tonales. Los vientos tienen
el contrafuerte melódico del bajo y el del acompañamiento gestual y descriptivo, muy
dinámico y colorista de la batería. 

Y así, del sentir de funerales mahleriano que
concluye en figuras más repetitivas (cl) y profundas (rítmica) dividiendo
secciones (Leon Trosky) al gesto cómico ornamentado (Pluto)
o cinemático apoyado en pop sesentero (Check it Easy), de la
ranchera amable en el clarinete y canalla en el trombón (Coyoacán) a velos
abstractos que convergen en un solo de contrabajo que se resuelve  en un pegadizo groove de funk-rock con lirismo
aéreo (cl-tb) como en Vandermar 5 (Kaput Kravatta), o de una  cadencia grave de singular tristeza apoyada en ornamentación percusiva (Blues for myself) a una polifonía
abierta que deriva en freebop (Kleber), y de un torcido
lamento siciliano (Las lágrimas del capitán) a pasajes melódicos de amplia
respiración bucólica que parecen situarse entre Charles Ives y Wayne Horvitz (Arthur
Fellig
 y Led you to Duncan).


Gallo y sus heterónimos no piden
permiso para ser libres y abrir ventanas a la creación. ¿Su inspiración? Ser
conscientes y habitar en ese experimento involuntario que es la vida, que dejó
dicho Pessoa. 


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