VASSILIS TSABROPOULOS

En el aire que atraviesa el Partenón

Aroma de historia dejan las corrientes de aire que suben hasta el Partenón. Espacio de piedra y de  luz en el que el viento susurra melodías al rozar sus columnas. Así siglos y siglos…Una efigie clásica que danza entre olas de refinación moderna mediterránea. Clasicismo y modernidad, murmullo que trae la brisa de noche, el piano sube y baja del templo, evita la mitología del pasado e improvisa una figura urbana. El pianista ateniense Vassilis Tsabropoulos vive entre dos mundos, el escrito y el inventado, entre la noble piedra y el aire que se se mueve ufano sin pisar tierra firme…

 

Melos

Vassilis Tsabropoulos pinao, Anja Lechner viiolonchelo, U.T. Gandhi percusión

ECM 2008

El pianista ateniense  y la chelista alemana (cuarteto Rosamunde) establecen puentes entre la música popular del Cáucaso y la improvisación en un esquema de cámara. Conocido es el interés de Eicher por la creación construida sobre la traducción europea lindante con la asiática de Georgia (Kancheli) y Armenia (Mansurian) y la implicación de Anja Lechner con estos autores  e improvisadores que se nutren de su folclore, tan alejados como el ucraniano Misha Alperin y el argentino salteño Dino Saluzzi. El argumento creativo que vuelve a unirles es el autor-bisagra Gurdjieff , con su brazo cultural bizantino a medio camino de Grecia, que ya sostenía su anterior encuentro en Chants, Hymns & Dances.

Anja Lechner y Vassilis Tsabropoulos

La carrera de Tsabropoulos, que es como hemos apuntado clásica y de jazz si usar sus tópicos, estimula un estilo melódico cálido y refinado que se impulsa en modos repetitivos y sacro bizantinos, ya dicho en solitario en su debut para ECM Akroasis (2003). Aquí en Melos hay una apertura menos apesadumbrada, más sensitiva en sus gestos gracias a la percusión que recordará, con las distancias de un lenguaje jazzístico más definido, a The Triangle (con Arild Andersen, ver a continuación). La dimensión espiritual y el recogimiento cadencioso de unas melodías sencillas y veraces confieren a esta música un sentimiento de melancólica esperanza.

 

The Triangle

Arild Andersen contrabajo  y John Marshall batería

ECM 2004

Espléndido grupo sacado de la chistera ECM, que aterriza justo en medio del estilismo que nutre a los mejores tríos del momento.
Con ese toque de sutileza cristalina que lo distancia para después acercarlo al calor de los solos, con el piano a un paso del Olimpo y otro del Pireo, este trío, liderado por el contrabajista noruego, declara que el nuevo jazz pasa por un diálogo entre generaciones, culturas y academias. Sin el lastre conceptual y cursi de otros intentos, The Triangle supera la estela boreal que gusta de describir en sonidos ECM  al Mediterráneo. Un disfrute para los sentidos .

SONY DSC

Akroasis

Vassilis Tsabropoulos piano

ECM 2003

El termino griego akroasis hace alusión a la audición, y en concreto aquélla que se disfruta en la escucha o lectura detenida y atenta. Este fue su primer disco en el sello ECM, en solitario, antes que su dúo con la chelista Anja Lechner o el trío de Arild Andersen antes citados.  Los modos musicales, el frigio sobre todo,  nos llevan a Grecia y a formas de arcaicismo melódico de respiración amplia y honda, pero también recogidas en ramilletes que dibujan la idea un folclore mediterráneo misterioso. Estas figuras con latido en repetitivo lo hemos escuchado en Keith Jarrett, que ya abordó en los 70 al místico y esotérico armenio George Gurdjieff en Sacred Hymns en 1980, protagonizan este piano que se sitúa, como expresión refinada, monumental y transcendente en un cruce de caminos culturales bizantinos y de la liturgia ortodoxa. El esquema elegido es de variación y su argumento, en el que late cierta carga existencial que roza el lamento de los pueblo errantes,  la transformación de melodías en himnos o plegarias.