Thimar (1998) se hizo junto a los británicos John Surman y Dave Holland significándose como una de las mejores manifestaciones que se recuerdan en el encuentro entre mentalidades del jazz (británico) y la música clásica arábigo-occidental. Brahem, muy interesado evocar melódicamente el lenguaje cinematográfico francés y  en facilitar un diálogo improvisado que evite los cifrados jazzísticos, ya había hecho exploraciones, como con Jan Gargarek en Madar (1994), donde las melodías y cantos de la mediterranía sufí, yendo incluso más hacia oriente en la ruta de  la seda hacia Samarcanda, se unían sin arquetipos de falsa fusión.

Blue Maqams es el trabajo de mayor destilación  expresiva con el jazz y la música de tradición clásica árabe que ha realizado el udista tunecino Anouar Brahem

Recuperando fórmulas aperturistas a otras culturas no occidentales que activaba ya en los años 70 con instrumentistas-improvisadores como Jack DeJohnnette (presente), John Abrecombrie o Collin Walcott (Grazing Dreams o Cloud Dance), con Blue Maqams este sello vuelve a brindar a uno de sus mejores representantes – aquí repasamos la discografía de Brahem en ECM- la oportunidad de renovar esa experiencia. La actitud es muy distinta a Thimar, ya que la presencia de la batería  impulsa a la música hacia un lenguaje más jazzístico sin desvirtuar los motivos principales de origen árabe. Blue Maqams, además, encierra en su título la combinación entre la “nota azul”  del jazz y  los “maqâms”, modos melódicos dispuestos en series de 4 notas y 70 escalas heptatónicas que se usan en la música árabe tradicional para conducir la improvisación.

 

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El grupo,  con Dave Holland, Anouar Brahem, Jack DeJohnette y Django Bates (foto), estará de gira por Europa en abril de 2018 , aunque el estreno como proyecto tuvo lugar un año antes en Túnez, con Nasheet Waits a la batería

Blue Maqams es sin duda el trabajo de mayor destilación  expresiva con el jazz que ha realizado Brahem. Músico que cuando cuenta con piano no oculta su predilección por el Impresionismo francés de Debussy y la concentrada melancolía de Satie recubiertas de esa refinación de la música cortesana y barroca árabe. El trabajo de conjunto queda así equilibrado entre el piano del británico Django Bates (recordemos su colaboracióno con Kenny Wheeler), dotado de una pulsación melódica moderna, no ajena al universo Jarrett pero quizá más cercana a la de John Tayor, con ese juego de ambientes melancólicos contrastados  por segmentos repetitivos (inicio en La Passante). El otro elemento destacado es la poderosa y sutil polirritmia de la batería de Jack DeJohnette (en el tema que titula el disco o en Bahia en el accelerando final). Holland y Brahem, tras Thimar, ofrecen una conversación intuitiva de ángulos y de superficie, son las cuerdas y comparten el peso melódico y el rítmico, en realidad todos participan (en la acuática y optimista Bom dia Rio).

Las introducciones a solo o dúo y unos espacios aislados como el de Brahem en Blue Maqams  dan profundidad y carácter al sentido melódico, mientras batería y piano definen los perfiles de pulso y refinación jazzística. Con este grupo y con Dave Holland, el interés del nuevo encuentro con Brahem en las dunas y frente al Mediterráneo está garantizado.

ANOUAR BRAHEM

Blue Maqams

Anouar Brahem: oud, Dave Holland: upright bass, Jack De Johnette: drums, Django Bates: piano.

Grabado en mayo de 2017 en Nueva York. ECM