SCHUBERT/DJ AVICII

Morir de éxito o de fracaso…dos historias de tiempos distintos con algo en común. Reconozco que jamás había oído hablar de Dj Avicii, tuve que ponerme al día escuchando lo que hacía.  Movido por el masivo eco informativo de su muerte en Oman,  extraño lugar, surgió este paralelismo entre personalidades alejadas casi dos siglos, Schubert y el Dj sueco…

Conoció el lujo y los más atractivos sitios del planeta, allá donde se cotiza la presencia de un Dj de los mejor pagados del mundo. Estuvo alojado en un resort 5 estrellas tras pasar por otros paisajes de retiro y paz- señala su familia-  tan idílicos y apartados como Madagascar. Era eso lo que buscaba, soledad y tranquilidad en un sitio alejado de los circuitos. La leyenda mediática explica, además, que era tímido e introvertido, lo que en cierto modo, añadido a una edad joven de 28 años, le da a su figura un halo de misterio y también de romanticismo. Algo que parece no cuadrar con un trabajo y una música festivo y, al menos en su expresión, superficial. Tenía problemas muy serios con el alcohol (noches y días sin fin…), cuestión que se manifestó peligrosamente en forma de pancreatitis. Las últimas crónicas recogen que estuvo siempre acompañado de grupos de amigos

Schubert, prototipo de la creación marcada por un sentimiento romántico que habla de belleza en términos absolutos y nunca banales, también tenía problemas graves de salud (sífilis) y por alcohol. Además de describir el invierno mejor que nadie y de unir piano y voz en los primeros lieders, dejando esa sensación de calor sensitivo en medio de un entorno nevado, se despidió de la vida en 1828, con 31 años, dejando obras inconclusas. Así pues, dos creadores separados casi dos siglos, un Dj y un compositor, con dos . historias truncadas. Soledad y enfermedad. Frenesí nocturno, dinero y fama frente a pobreza y aislamiento en una habitación fría y desconsolada.

La muerte prematura, acontecimiento inesperado por enfermedad y soledad, une en el tiempo sus historias: ¿cuánto perdurará la obra del DJ después de la noticia?

Un Dj elabora un producto de disfrute (es el caso) con la tecnología de hoy (giradiscos, mesa de mezclas, portátil, osciladores y síntesis de sonido) sobre un material preexistente cuando no original si ejerce como hábil productor-montador de piezas y estilos. Las herramientas de Schubert eran papel pautado, lápiz y piano, un candil o una vela y una apasionado aliento vital por inmortalizar el instante hasta el punto de dejar sin acabar algunas de sus obras más emblemáticas: la Sinfonía nº8, así llamada,  y que coloca al oyente frente al abismo: lo es no terminar algo que arrastra sublimación y desesperación.

Excesos, los de ambos, que para Schubert pudieron parecer excéntricos o moralmente reprobables, mientras que los de Avicci hoy son producto del éxito y la envidia. La muerte prematura, la enfermedad y la soledad, les une en el tiempo pero no en su legado. La pregunta es: ¿cuánto perdurará la obra del Dj sueco en la memoria colectiva -incluso entre sus fans- después de la noticia? A la de Schubert le suceden 200 años, aunque es más que probable que su nombre, como el de otros clásicos, siga perdiendo vigencia social. Músicas de tiempos muy distintos,  hechas con otros propósitos, en otros canales de expresión y casi antagónicos cánones de belleza.

Según dice su cercanos, al Dj le pudo la presión de la industria, las luces de neón y las noches sin fin teniendo un carácter retraído. Al joven autor decimonónico, figura que define las marcas del Romanticismo y cuya obra se empezó a reconocer tras su muerte, le arrastró su personalidad  y la de su tiempo en la idealización de un arte inalcanzable.

Música, persona, sociedad.