Si nunca oyó hablar de John Coltrane, créame, usted es alguien afortunado, tiene ante sí todo un universo que le hará ser mejor persona. Si usted alguna vez ha escuchado a John Coltrane y le ha dividido en dos, y una parte de esas dos voló alto, entonces éste es su documental

Creo que lo lo mejor de la música de John Coltrane es su capacidad para atravesarte, para transformarte en otro individuo. Nadie que realmente ha escuchado e interiorizado a este hombre, sobre todo en la música que hizo desde 1961 al 67, año en que murió, puede ser la misma persona. Así es. No importa que sea saxofonista, el mejor de todos, no importa que hiciera jazz, el más determinante. Nada importa. El sonido. Su mensaje. Una auténtica revolución de concepto que evitó, en su justa medida, los arquetipos entre épocas, hard bop, jazz modal, free jazz. Por no hablar de religión y política, con lo que estaba cociendo en la lucha por los derechos civiles…

Un ser que luchó contra sus demonios de droga en la década de los 50 (como otros muchos), pero que fue expulsado de los grupos de mayor prestigio en ese momento: los de dos trompetistas como Dizzy Gillespie y Miles Davis,  la élite de la música más moderna que se hacía en los años 50. Ambos lo echaron de su banda. Ya no era nadie. Hasta llegar a Monk tras la limpieza.

John Coltrane a todo color. Las ilustraciones que acompañan al documental

¿Se lo imaginan? A partir de entonces su voluntad se mezcla con una búsqueda espiritual que no le abandonará hasta su muerte. Su trabajo como virtuoso y una rara combinación entre el mejor intérprete al saxo y un compositor que necesitaba pocas notas escritas, las justas pero en una estructura, definirían su evolución. Y su escalada hacia el silencio desde el grito estaba escrito. Nunca se separó de él pese a las tentaciones del mercado, como pudo ser su disco con Duke Ellington.

Coltrane se significa como uno de los mayores creadores del siglo XX por su personalidad musical y la conexión universal de su obra.

John Coltrane Chasing  Trane (citando uno de sus discos) es un documental cuyo mayor valor es, dando por supuesto que admiras al genio, descubrir instantes de intimidad de su persona. Siendo poco o nada dado a manifestar opiniones, siendo un tipo introvertido y espiritual, viviendo tiempos convulsos, el relato se desarrolla de forma cronológica aunque se presente de manera impactante. Imágenes de archivo nunca vistas, vídeos familiares (esto es lo mejor), se suceden con voces reputadas que sostienen el discurso, sobre todo la de Ashley Khan -dedicó dos imprescindibles volúmenes a Coltrane – por encima del también escritor Ben Rafliff (libros comentados en este blog)

Coltrane se significa como uno de los mayores creadores del siglo XX por su personalidad musical musical y la conexión universal de su obra

Hay amigos, pues como tal hablan de él, que manifiestan sus recuerdos. Son Benny Golson (infancia en Filadelfia) y  otros  compañeros ilustres del tenor como Sonny Rollins y Jimmy Heath. Perspectivas algo alejadas  pero reputadas son las del expresidente Bill Clinton (toca el saxofón, interesante su visión política de los 60) o la canónica (es un clásico en los documentales de jazz) del director artístico del Lincoln Center Wynton Marsalis. Llevados por las reflexiones de Ashley Kahn, puesto que es él quien empuja el texto, todo conduce a A Love Supreme (ese era el motivo de su libro). Y todo converge en ese punto. Ahí está el significado de su vida. Lo mejor de este fundamental testimonio en imágenes se resume en ver a Coltrane en la intimidad y en tener la certeza de que su música conecta el pasado con el futuro, pero incluso contigo mismo: a mi me cambio la vida, y a otros también.

Título: Chasing Trane: The John Coltrane Documentary

Año: 2016

Duración: 99 min

País: Estados Unidos

Dirección y guión: John Scheinfeld

Fotografía: Stan Taylor