Hermeto Pascoal es la exuberancia de un realismo mágico escrito en sonidos, de la selva a la ciudad. Representa la esencia utópica del crisol amazónico y el desarrollo urbano de Brasil, el pulso universal de un jazz global que se reinventa y funde en los arrabales con frondosa arquitectura. No mundo dos sons es su última declaración apasionada por los sonidos que habitan nuestro planeta.

Hay pocos nombres que hayan llevado la música de su país a un terreno instrumental tan rico, intenso y frondoso, tan lleno de vida animal y racional como él. Su figura histórica está a la altura de Egberto Gismonti y Naná Vaconcelos. Un autor que ha definido la modernidad sin crear fracturas con la música popular brasileña, la cantada con guitarra. Su lenguaje políglota y barroco no se debe a otra gramática que a la de compartir voces, ritmos y cantos del medio ambiente con un detalle cifrado sin traducción posible.

 

Habla con los instrumentos y con las especies, concita al desorden y a la construcción. Hermeto tenía claro que su capacidad le permitiría pertenecer a lo escrito y a lo oído con inocencia. Su música llama al ingenio y al gozo. Una locura genial e irrepetible

 

Hermeto nace hace 81 años al nordeste de Brasil (1936, Olho d’Água das Flores, Alagoas, cerca de Pernambuco) porque así lo dicen sus “papeles”, pero en realidad él pertenece a todo el planeta, como asegura. Poco importa si lo que nos transmite es fundamental o es el mismo viaje de descubrimiento a un sonido que nos une a Coltrane. Virtuoso políglota, rompedor que no deja cicatrices, Pascoal se mueve en ese terreno entre las favelas de Río y la selva verde que se asoma al cemento. Su prestigio como compositor e instrumentista tuvo el reconocimiento el año pasado desde la prestigioso e influyente centro contemporáneo del New England Conservatory, que le otorgó el Doctor Honoris Causa.

Pero pese a su brillante labor compositiva, Hermeto se caracteriza por su habla con instrumentos y objetos sonoros, concita al desorden y a una escritura intrincada. Otros músicos definieron su instrumento, Gismonti con la guitarra y el piano o Vasconcelos con la percusión que canta. Hermeto tenía claro que su capacidad le permitía pertenecer a lo escrito y a lo oído, a las voces y humores humanos con los de animales.

 

Arriba, tres discos fundamentales en una trayectoria que se inicia a mediados de la década de 1960 con el trio y luego Quarteto Novo y que llega hasta nuestros días con el colorista No mundo dos sons, declaración de principios sobre los sonidos que habitan nuestro planeta

 

Piano, teclados, acordeón, cafeteras, percusión, vientos, voces y timbres recónditos y cercanos, exuberancia y modernidad arrebatadoras, el multi-instrumentismo es para él un vehículo posible entre la mente y la materia viva. La enorme imaginación que dibuja este mapa de color se escribe en una composición detallista con libertad para la improvisación.

El jazz llega a él como vehículo que se transforma en memoria no impresa de las especies. Música erudita si lo quieren, música terrenal siempre. Jazz fusión como etiqueta aglutinadora de los 70 para su disco Slaves Mass. Trabajó con Miles Davis en Live Evil, quien le etiquetó entonces como el “Albino loco…” Otro albino, como Sivuca. Música exuberante, futurista y primitiva, elocuente y onomatopéyica que despliega una erudición vertiginosa.

Tiene su sonido esa excentricidad abigarrada única, pero también bajo control. Una música de imposible catalogación, de vitalidad y energía inagotables. Creatividad tan apegada a la naturaleza virgen como a los suburbios. El creador del célebre Quarteto Novo (origen del trío con Heraldo do Monte y Airto Moreira en 1966) se hace de rogar en sus apariciones discográficas, su último trabajo de 2017, No Mundo dos Sons, es un testimonio que unifica la idea de la Naturaleza en un orden orquestado.

Hermeto es una aparición que parece salir de la selva y llega a la realidad. Una locura genial e irrepetible.

HERMETO PASCOAL e GRUPO

Hermeto Pascoal: keyboard, accordion, teapot, bass flute, his skeleton, cup of water…

Itiberê Zwarg: electric bass and percussion

André Marques: piano, flute and percussion

Jota P.: saxes and flutes

Fábio Pascoal: percussion and stage direction ​

Ajurinã Zwarg: drums and percussion

21 de julio en Pirineos Sur 

http://www.hermetopascoal.com.br