El término elusivo del que habla el autor en las notas del disco, acompañado de la decepción y melancolía que provoca la realidad política estadounidense y global,  es perfecto para la creación jazzística contemporánea. Le permite estar dentro y fuera de la forma. La forma es el todo, lo que va de dentro hacia afuera. Ya lo sabemos. El Elusion Quartet se ajusta a la perfección a este concepto y a esta realidad creativa estimulante y, sobre todo, comunicativa pese a su exigencia. Es como la antítesis de nuestra última reseña para este mismo sello. Ambos vienen marcados por una intención de avance tan sincero como distinto en resultado e intentan aleccionar desde el título: éste “el tiempo que nos toca”, el anterior, más conceptual, “el ruido de hoy”.

El que oye necesita referentes, lugares en donde asentar la escucha, las de hoy y las de antes. Formanek nos entrega el que posiblemente es su mejor disco en años, por encima de su discos previos para ECM,  pese a que sigue formando de su nómina (!). No olvidemos que sus últimas publicaciones (y de orquesta Kolossus) en este formato de cuarteto han pasado por el sello alemán. En Small places (ECM 2012) ya se apreciaban  líneas diferenciadas respecto al turbador debut The Rub and the Spare Change (ECM 2010), que se podrían concretar, resumidamente, en una mayor descripción melódica; es decir, la atención al detalle figurativo y a un cálculo compositivo asociado a un espacio dinámico que acaba desarrollando de manera más orgánica. Formanek graba y publica aquí en Intakt y allí en ECM. Y, sencillamente, es que se le entiende mejor en este contexto.

 

El Elusion Quartet de Michael Formanek marca distancias respecto a su trabajos anteriores para ECM haciendo posible una exposición más descriptiva y al mismo tiempo libre basada en su escritura. Un trabajo dimensionado y cromático dentro de la estética del momento, exigente y a la vez comunicativa

Al emanciparse de la inexcusable personalidad de Craig Taborn y Tim Berne (presentes en su cuarteto anterior), la capacidad expresiva de conjunto queda más ajustada a la composición, pese a la indudable personalidad de los aquí convocados, entre los que sobresale, de una manera que dimensiona el sonido, Tony Malaby (The soul goodbye). Porque esto es sonido, ruido del presente, Malaby siempre ha estado ahí, en la textura antes que en la nota, en la melodía antes incluso que en el ruido, o mejor aún, en la combinación de ambos. En esa efervescencia ardorosa, perfectamente matizada en sus perfiles melódicos más emotivos o impulsivos, que resultan tan balsámicos como hirientes.

Es Malaby, acompañado de la genialidad constructiva de matices subterráneos de Kris Davis y de ese ese plasticismo, moderno, inquisitivo y fibroso de Ches Smith los que empujan la escritura y el hacer al contrabajo de Formanek a un ámbito de construcción que a veces -contada- cae en la retórica escrita aludiendo a Schönberg.

En líneas generales, en concepto e intención crítica que representa el título y los temas de esta música, Time like this (“un tiempo como éste”), manifiesta y resuelve una estética comparada y orgánica del momento creativo en el jazz actual, no ya convincente ni comunicativa sino gozosa.

 

Michael Formanek (composición y contrabajo), Tony Malaby (saxos tenor y soprano),  Kris Davis (piano),  Ches Smith (vibráfono, batería, tanbou haitinano).

Grabado en febrero de 2018 en Mount Vermon, N.Y.

Intakt Records CD 313/2018-Distrijazz