Los aficionados a David Byrne, sabiendo de su voracidad artística y de influyente opinión, esperábamos algo nuevo propio, sin atributos cedidos ni colaboraciones. Hemos tardado en analizar este muy elaborado disco porque justo cuando lo íbamos a hacer salía de gira como proyecto escénico. Byrne pone en marcha toda la diversidad de estrategias que enseña en su libro “Cómo funciona la música” para volver a ser noticia con uno de los directos mejor recibidos del año.

Comentamos aquí ese interesante manual para ubicarse en el presente de la creación y la promoción musical. Incluso de la suya. Byrne hacía tiempo que no publicaba a su nombre. American Utopia es un alegato contra el “imperio” que ya denunciaba en Diarios de bicicleta. Es un alegato contra la insatisfacción de no poder hacer del mundo lo que la mayoría de los humanos quisiéramos. Es como un virus que sale de los Estados Unidos y se extiende y contamina a todo el planeta.

Su amor por el arte le lleva a una epifanía estética sobre este momento socio-económico. La portada pertenece a Purvis Young, pintor autodidacta cuya obra pictórica e instalaciones describieron la pobreza, el crimen y los problemas sociales de los barrios negros de Miami. Pintaba sobre cartones, puertas, maderas, objetos de desecho y muros, definiéndose como artista “marginal” o de la calle . Era un arte urbano hecho de materia cromática y también de materia social. Un mural dentro del libreto del cedé define esta intención de “outsider” del artista, del hombre libre que conceptualiza el disco.

La música que protagoniza este trabajo parte de los sonidos globales que David Byrne antes que otros muchos han defendido y cocinado en nuevas e insospechadas recetas tecnológicas. Las de este disco parten de un colaborador como Brian Eno con quien hizo historia con My Life in the Bush of Ghosts, allá entre el 78 y el 81. Décadas después coincidieron en Everything that Happens Will Happen Today (2008), ya entonces dejaba clara la misma “intención” que define a éste: “que todo sonara natural aunque el proceso no lo fuera”.

American Utopia es un alegato contra la apisonadora del “imperio”, al que ya denunciaba en Diarios de bicicleta. Es una denuncia contra la insatisfacción de no poder hacer del mundo “lo que la mayoría de los humanos queremos” para él

Justamente esa idea se actualiza con infinidad de colaboradores en American Utopia, a través de un proceso tecnológico de envíos digitales y de estudio. Una alquimia que envía un mensaje coherente en su eclecticismo de fuentes y ritmos: Byrne tiene toda la música del mundo en su cabeza, pero no sólo ahí, sino que la traslada al cuerpo, los pies y el baile. Músicas latinas y caribeñas, de Nueva Orleáns, brasileñas, africanas o asiáticas son sus preferidas para elaborar un cóctel sofisticado que crece en el escenario desde una  espontaneidad  basada en percusión y voz. Elementos básicos de la música: melodía y ritmo.

American Utopia es un proyecto que crece en el escenario desde una sofisticada  espontaneidad “descalza” basada en percusión, voz y tecnología punta

Instrumentos y danza, a través de la filmación, siempre han estado presentes en sus proyectos escénicos. Rise Ride Roar  sería la más reciente ( 2008-9, con  el blanco como color del vestuario), pero mucho antes en la emblemática película-concierto Stop Making Sense (1984, el gris como el color de Brecht aquí también protagonista). El disco nuevo se interpreta al completo incorporando una amplia lista de temas inolvidables de Talking Heads como I Zimbra, Blind, Born Under Punches, Slippery People, Once of a life time, Burning down the house o This must be the place, toda una declaración de principios de vigencia en mensaje y música.  En este nuevo formato se mantienen fieles a los originales incluso las duraciones pero poniendo un decisivo acento en la percusión.

Coreografía colectiva, músicos actantes y una simplificación aparente de elementos, todos descalzos, sin ningún cable ni monitor ni micrófono ni recurso fijo que les ate, la espontaneidad y sobre todo la libertad de movimientos se hace evidente. Libertad reforzada, como señalábamos, por percusión, danza y las voces de David Byrne y de toda su nueva banda, integrada por gente de diversos países. Un directo estimulante cuya gira dio comienzo por Latinoamérica, pasó por Estados Unidos y llegó a Europa en julio.


American Utopia

  • Produced by David Byrne, Rodaidh McDonald & Patrick Dillett
  • Based on original tracks by Brian Eno

Mixed and additional programming by David Wrench for Solar Management Ltd. Mix Engineers Marta Salogni, Jack Sugden and Tuck Nelson. Mastered by Greg Calbi at Sterling Sound

Engineered by Alex Epton, Matt Cohn and Patrick Dillett

Recorded at:

DB Spare Bedroom, NYC. Reservoir Studios, NYC. Oscilloscope Studios, NYC, XL Studio, NYC Livingston Studio 1, London, Crowdspacer Studio, NYC

Production Management for Todomundo by LeeAnn Rossi