La verdadera historia de Frank Zappa

Frank Zappa. Malpaso Ediciones

Para evitar la proliferación de libros de esos que se ven en las estanterías del apartado “Música” de las librerías sobre estrellas del rock, con la ayuda del periodista y escritor Peter Occhiogrosso, “porque escribe libros y aún los lee”, Frank Zappa recopiló y editó las conversaciones mantenidas en su casa-mansión de Los Ángeles durante dos semanas de 1988. La intención era “tratar temas reales y entretener”. Habría que añadir que las preguntas y materias que se tratan quedan dentro del control del artista porque…”una autobiografía, por lo general, la escribe alguien con el convencimiento de que su vida es poco menos que maravillosa. No creo que mi vida sea maravillosa . No obstante, me atrae la oportunidad de decir cosas por escrito sobre asuntos tangenciales“.

Frank Vincent Zappa (Baltimore 1940-Los Angeles 4 de diciembre de 1993) empezó a estudiar música con 13 años, cuando se cansó de jugar con las máscaras de gas y otras sustancias explosivas que guardaba en casa un químico como su padre. Formó su primer grupo de rhythm & blues The Black-outs en el instituto en el que aún tocaba la batería antes de hacer de la guitarra eléctrica su instrumento. Siempre se sintió atraído por la música contemporánea de autores que se vieron obligados a emigrar de Europa como Igor Stravinsky, Bela Bartók y, sobre todo, Edgar Varèse.

 

El libro es más bien un  “cóctel ordenado”, como su música, en el que se amontonan testimonios, reflexiones, sátira, memoria precisa y recuerdos afilados, dentro de una estética de fanzine underground

La biografía es más bien un apresurado cóctel al que pone orden Peter Occhiogrosso por epígrafes, en el que se amontonan testimonios, reflexión y sátira, memoria precisa y recuerdos afilados. Referente crítico y mediático, excelente conversador que jamás eludía una pregunta o un debate, tardó poco en convertirse en una figura polémica por su defensa de la libertad de expresión y su postura enfrentada a los poderes establecidos (de Joseph McCarthy a los telepredicadores o Ronald Reagan), la estrechez de mentes o la falsa moral.

Su argumentación siempre fue perspicaz y contrastada,  salpimentada de sátira, como en sus letras de su versión  rockera. Pese a ser calificado por los sectores republicanos de “anarquista”, se consideraba un “conservador progresista”, un libertario, alguien incómodo que hoy lo sería aún más.

We`re only in it for the Money!

Porque  a lo que siempre aspiró Zappa, sin dejar de lado su versión más popular del rock, más comunicativa, es que siempre quiso ser reconocido como compositor contemporáneo. Toda su primera etapa como autodidacta y novato en la industria discográfica, su primeras y esforzadas experiencias en la música, empujada por una voluntad inquebrantable, queda bien reflejada en el libro. Uno descubre también que muchas de sus citas han sido llevados de este libro a youtube.  Él lo hubiera así querido, no tanto lo de la piratería, pues nunca ocultó su interés por llegar al gran público, apareciendo profusamente en entrevistas y programas de televisión.

Su sonido generaba un desarrollo trufado de cambios temáticos en los que unía composición, improvisación colectiva y motivos del reciclaje sonoro perfectamente ensamblados en un retablo bizarro  barroco.  Escribía tan rápido como podía en un corte y pega sin fin. Esa misma técnica fragmentada y en collage define este libro que a parece un fanzine ilustrado con dibujos y estética underground.

Autor audaz y autodidacta, trabajador obsesivo, mente libertaria y polémica, jefe y empresario, marido y padre protector, en estos dos libros se da una visión propia y una externa de su pensamiento y de su entorno

El 4 de diciembre de 1993, hacen ahora 25 años, fallece Frank Zappa. Tras él quedó un legado y una ingente producción que incluso siguió siendo publicada después de su muerte.  Gail Zappa, su mujer, era la depositaria y gestora de la herencia de sus hijos. A su fallecimiento en 2015, estalló la guerra de los Zappa. Dweezil y Moon Unit, sus dos hijos mayores, los que más habían colaborado con Frank, tendrían que repartirse un 40% de la herencia, mientras que Ahmet y Diva, los hermanos menores, se quedarían con un 30%. Esto respecto a derechos, la casa-mansión en las colinas de Hollywood fue adquirida en 2016 por Lady Gaga por un valor de 5,5 millones de dólares. Al bueno de Frank le costó 75.000 a mediados de los años 70. En ella creó la mayo parte de su obra, además de ser el hogar de su familia.

Sirva de interludio de actualidad y cotilleo el párrafo anteriores para introducir el libro siguiente, pues es mejor poner cierta distancia con las memorias de Frank.

Lector y admirador acuden a este libro con el apetito de encontrar algo sustancioso que quedara fuera del control de un autor obsesivo y  prolífico, que se recluía en su estudio de su casa durante horas o días, trabajando de noche mientras la vida sucedía en el piso superior. Zappa, que pese a su intensa presencia pública era más bien un tipo que buscaba el aislamiento, necesitaba que  alguien le ordenara sus asuntos, sus gestiones de gira, algún contacto “de superficie”.

En un viaje a Londres en 1967  le convocan para una entrevista. El músico ya es famoso gracias a su llamativo espectáculo, para muchos estrafalario, definido como una performance a medio camino entre Dadá y algo kitch. Necesitan a una mecanógrafa que transcriba dicha entrevista. En ese momento aparece la británica (no olvidemos que Frank declaró su odio por este país en sus últimos años de vida) Pauline Butcher.

“…Ven, que saldrás en una foto”. Frank estaba posando con los Mothers en el jardín. No era habitual verles en casa. Las fotos eran para Uncle Meat. Espoleados por Frank, soltaban chistes soeces y absurdos. Me situé en medio sosteniendo una cerveza”

Este personaje se muestra como alguien ajeno a la vida artística y familiar (de comuna) del músico, por más que intente convencernos de ello.  Dice que siempre mantuvo el contacto con Gail y con él antes de su muerte. Y que pasado el tiempo llegó a echar de menos esos años. Estuvo hasta 1972 con él. Vio pasar a muchos artistas,a John Mayall (con quien mejor coincidió por ser de las Islas) pero sobre todo recuerda el día en que vino Mick Jagger, porque, todo el mundo en la casa se implicó esa mañana con la limpieza. Vaya, mientras que a ella le tocaba hacerlo todos los días…

Un testimonio que ofrece una visión mojigata, remilgada y algo cotilla, además de oportunista, de la vida con Frank Zappa

Dice que aprendió de Frank a considerar el sexo desde otra dimensión. Refleja con mucho detalle el ambiente de las gruppies (GTO) de Frank y The Mothers, fotos incluidas. A todo un entorno de que ella parecía ser la que no encajaba. O eso nos quiere contar este testimonio que ofrece una visión mojigata, remilgada y algo cotilla, además de oportunista, de la vida con Frank Zappa.

Un testimonio que ofrece una visión mojigata, remilgada y algo cotilla, además de oportunista, de la vida con Frank Zappa.