Los detalles temporales son necesarios cuando se pretende seguir la prolífica carrera de un autor tan determinante como éste. Los recitales a piano solo de Jarrett publicados por ECM en las dos últimas décadas respeto a éste ahora aparecido, aunque datado el 19 de julio de 2006, quedan demarcados por los discos Radiance (Japón 2002) y Rio (Brasil 2011). Mención aparte de éste desde Venecia estaría la reciente entrega italiana que pasa por Modena, Ferrara, Turín y Génova recogida en A multitud of Angels (2016).

Se trata, pues, de una obra no reciente, aunque este detalle poco importe cuando hablamos de una creatividad de la que siempre se exige el máximo nivel. Una obra, la de Jarrett, que  se sitúa, por el inapreciable valor de toda una carrera, fuera de las comparaciones e incluso de la categorías. Además, se trata de un autor que ha desarrollado un argumento constructivo y una expresión en concierto ampliados por ser un acto irrepetible de música improvisada.

Es el  Jarrett del siglo XXI, en transición y diversidad de caracteres, entre el lenguaje contemporáneo, el calor melódico concentrado y la deshinibición sensitiva del blues

Glenn Gould se decidió por el estudio, por una sesuda perfección de ese formato. No le interesaba el contacto con el público, el fenómeno instantáneo del acto creativo compartido, por más que difundiera su obra por otros canales. Jarrett pasará a la historia por sus conciertos antes que por sus discos de estudio. El ciclo registrado a mediados de los años 70 en los Sun Bear Concerts supondría para cualquier músico un hito que definiría toda una carrera. No obstante, ya antes en Facing you o desde el Köln Concert, Jarrett no ha dejado de mirar hacia adelante y hacia sí mismo. También en sus experimentos como multiinstrumentista en estudio en Spirits. Lo cierto es que siempre ha mostrado especial interés en la cualidad y calidad del registro de un acto irrepetible sobre el escenario.

En 1971 Jarrett viene a La Fenice con el grupo de Miles Davis poco antes de abandonarlo. Años de efervescencia eléctrica, de jazz psicodélico que le era ajeno. El Veneto Jazz Festival quiso celebrar en 2006 el 80º aniversario del nacimiento de Miles Davis con esta cita. Fue registrada con producción a cargo del propio Jarrett. La pregunta que ustedes se hacen es si merece la pena después de la ingente producción que tiene a sus espaldas. La que uno se hace es por qué han tardado 12 años en publicarla. Merece la pena. Situémonos en lo dicho al comienzo, entre los discos Radiance y Rio.

 

Si el primer disco muestra un discurso de improvisación estructurada en un planteamiento que compendia distintas gramáticas propias (el inicio de arquitectura atonal cercana a Radiance o Always let me go a trío, también desde Japón), pasando por sus desarrollos rítmicos repetitivos enfatizados por el regusto melódico, el segundo, liberado de la carga de mostrar un resumen actualizado de su expresividad, se desenvuelve en terrenos puramente gozosos sin llegar al punto de Rio salvo por el fabuloso blues Part VIII. Los dos primeros temas, más el primero, Part VI, son los momentos más especiales de este disco doble. En ellos Jarrett desliza desde su construcción orquestal en acordes un sonido cercano a Debussy que se llega de manera acuática hasta The Sun whose rays, el primero de los tres standards (My Wild Irish Rose, Stella by Starlight) que completan una segunda parte en la que se ofrecieron hasta 3 bises.

Han pasado 10 años entre los conciertos de La Scala La Fenice. Es Venecia y no Milán. El mensaje es más completo y diverso aquí, por abreviado. Ya no hay esos desarrollos largos que le llevaron al síndrome de fatiga crónica. Es el  Jarrett del siglo XXI, en transición y diversidad de caracteres, entre el lenguaje contemporáneo de Radiance, el calor melódico concentrado de The Melody and Night with You y la deshinibición sensitiva impulsada por el blues de Rio.

Un disco que ha dejado huella en la afición veneciana y que la dejará en los incondicionales seguidores de Jarrett, y que como efecto premonitorio de su estupenda acogida, el 29 de septiembre de 2018 le fue concedido Keith Jarrett el León de Oro de la Biennale de Venezia a toda su carrera. Menú completo.

KEITH JARRETT

La Fenice

Grabado en directo en La Fenice de Venecia,  19 de julio de 2006.

ECM Records 2018-Distrijazz