Dedicado casi por completo a su trío o en solitario, llama la atención que sea un pianista tan personal, intimista y refinado en formas clásicas quien se haga acompañar del poder y fastuosidad de una de las Big Bands más potentes y sólidas de Europa, la WDR de Colonia. Más aún cuando se comprueba que la grabación es de este mismo año desde la ciudad alemana y que el trabajo ha sido publicado con esta prontitud.

Los temas son de Hersch extraídos de distintos instantes a trío, Vanguard, el más reciente Live en Europa, y otros de décadas anteriores. Mientras que y los arreglos y dirección han sido asignados a Vince Mendoza, garantía todoterreno para proyectos de orquestación y formaciones de características muy singulares.

Lo más importante que pone en juego en este contexto a un solista como Hersch con  una potente estructura dinámica como la WDR es la interacción que se establece entre ellos. Seamos conscientes que ni siquiera el más adelantado “alumno” de este estilo pianístico detallista, ágil y sutil, que engarza o encadena líneas melódicas con una elegancia e independencia en manos única, es decir, Brad Mehldau, ha afrontado hasta el momento -creemos – este reto.

El disco se introduce y penetra de manera sigilosa y nocturna, íntimamente sentimental  pero también disfruntando del regocijo colectivo, es el que emana desde dentro del piano hacia la voz mayor de la Big Band.

La cuestión clave son los arreglos y el compacto sentido estructural del swing con el que se arropan los momentos de improvisación de Hersch y también los espacios que, generosamente y como haría de manera personalizada Duke Ellington, Mendoza ha dejado libertad para los solistas de la WDR. Con la extinta VAO austriaca, un aventura sin fronteras expresivas, y la intermitente Globe Unity de Alexander von Schlippenbach, es esta alemana la que mayores recursos y disponibilidad presenta para aprobar proyectos tan sugestivos como éste.

Desde el título y cierto tono sentimental, Beguin again, se filtra un sentimiento de dolor superado, como un eco de enfermedad que ya es un mal recuerdo. La Big Band aporta las vitaminas y proteínas al piano excelso de Hersch, que en este contexto, perfectamente construido y equilibrado por Mendoza, un director que podría moverse entre Lalo Schiffrin y Claus Orgerman antes que entre Gil Evans o Quincy Jones, nos entrega una lectura donde evocación íntima, su gran baza como pianista, y fastuosidad instrumental no sólo no se contradicen sino que que se asimilan mutuamente.

Baladístico por momentos,  variado en temáticas (afrolatina en Havana, bluesy en, bucólico sin llegar a ser impresionista en Pastorale),  de absoluta compostura clásica y cargado de buen swing, recae en las intervenciones de Hersch, sobre todo en la Duot Someplace, el criterio más contemporáneo de un disco se introduce y penetra de manera sigilosa y nocturna, íntimamente sentimental y en regocijo colectivo, es el que emana desde dentro del piano hacia la voz mayor de la Big Band. Volumen, materia y sentimiento.

Grabado en Colonia el 28 de enero y 4 de febrero de 2019

Palmetto Records 2019Distrijazz

Músicos:

  • FRED HERSCH, composer, piano
  • VINCE MENDOZA, arranger, conductor
  • WDR solists Wim Both; Rob Bruynen; Andy Haderer; Ruud Breuls (tp), Johan Horlen; Karolina Strassmayer (as), Olivier Peters; Paul Heller (ts); Jens Neufang (bs), Ludwig Nus; Andrea Andreoli; Andy Hunter (tb), Mattis Cederberg (b-tb, tba); Paul Shigihara (g), John Goldsby (b); Hans Dekker (d).

Composiciones:

  • 01. Begin Again
  • 02. Song Without Words #2: Ballad
  • 03. Havana
  • 04. Out Someplace (Blues for Matthew Shepard)
  • 05. Pastorale
  • 06. Rain Waltz
  • 07. The Big Easy
  • 08. Forward Motion
  • 09. The Orb (for Scott)